ROSA FERNÁNDEZ · Viernes 15-N · 20:00 horas

PONENCIA:

MÁS ALLÁ DE LA CUMBRE

Se trata de un repaso de mi vida en las montañas centrándome en los tres años que marcaron mas mi vida. Yo les llamo “el trienio del vértigo”, tres años que empiezan con un cáncer de mama y terminan con la ascensión a dos ochomiles en un solo año, y en medio, la creación del club femenino de btt Una a Una.

CURRICULUM:

Rosa Fernández Rubio (1960, Cangas del Narcea, Asturias) se inició en la montaña en la década de los 80 del siglo pasado. Con los años 90, comenzaron a llegar cumbres importantes en su tierra natal (Uriellu) y fuera de ella (Cervino). En 1997, ingresa a lo grande en la élite del alpinismo mundial coronando el Gasherbrum II, su primer “ochomil”. Le seguirían otros cinco gigantes del Himalaya: Makalu, Everest, Lhotse, Kangchenjunga y Manaslu.

A día de hoy sigue siendo la única española que ha completado el Proyecto 7 Cumbres, escalando las montañas más altas de cada continente, incluyendo las dos Américas y la Antártida (Everest, Aconcagua; Vinson, Elbrus, McKinley, Pirámide de Carstensz y Kilimanjaro).

En 2009, su carrera deportiva y su propia vida pasaron el momento más crítico al serle detectado un cáncer de mama. Dos años tardó en recuperarse y consiguió salir fortalecida de la experiencia. En 2011, apenas terminadas las últimas fases del proceso de curación, conquistó sus dos últimos “ochomiles” y ese mismo año fundó el club ciclista femenino de BTT Una a Una, primero de España en su modalidad.

A partir de este momento, la actividad deportiva de Rosa toma un cariz fuertemente comprometido y solidario, involucrándose ella misma y a las chicas del club Una a Una en buen número de proyectos sociales: ayuda al deporte de discapacitados, lucha contra el cáncer (ostenta la vocalía de la Federación Asturiana de la AECC), protección de la infancia, etc.

Este año, afronta otro gran reto, siendo la directora del Reto Pelayo Vida Andes 2019. Es la encargada de entrenar y llevar a lo mas alto del Nevado Sajama a cinco mujeres, tambien supervivientes de cáncer, que no habien hecho alta montaña hasta este año.

En estos momentos, sigue en activo y con la mente puesta en el K2, su gran sueño pendiente, para lo que no deja de entrenar en la montaña asturiana, completando su preparación física y psicológica con la práctica del ciclismo, el trekking y el esquí de travesía además del necesario trabajo de gimnasio.

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