MIKEL ZABALZA – Viernes 19 de noviembre – 19 horas

PONENCIA:

«El Himalaya actual. Otro Himalaya»

Un recorrido por las escaladas en seismiles y sietemiles del Himalaya.

Nunca hay como una primera vez, mi primera expedición al Himalaya. Nuevas rutas en los picos: Ganchempo 6350m., Lempo Gan 7083 m. y Dorje Lakpa 6990 m. en el valle de Langtang, Nepal. Nueva vía en la cara Norte del Dunagiri (India), 7120m., Cara Norte del Kusum Kanguru, 6380 m., Nepal y nueva vía el pico virgen «Sakaton peak».

CURRICULUM:

La montaña siempre ha sido un escenario que me ha llamado la atención. Di mis primeros pasos en la misma con un club de montaña al que me acerqué, no por iniciativa de mis padres, hermanos o amigos, sino porque simplemente me gustaba y no tenía otra forma de ir. Luego empecé a salir de acampada y a los montes cercanos a Pamplona con mis amigos, a veces me acercaba en bicicleta, otras en autobús, tren o algún padre que nos llevaba en coche. A los 17 años descubrí la escalada de manera bastante autodidacta.

Pero a pesar de haber participado en 38 expediciones extraeuropeas por Nepal, India, Pakistán, Tíbet, Patagonia, Tierra de Fuego, Groenlandia y Antártida, me considero un acérrimo Pirineísta. Estas montañas las siento como una parte de mí mismo; un lugar magnífico que siempre tiene algún rincón por descubrir.

En la temporada 93-94, escalé mi primer Big-Wall alpino con la primera repetición de la “Mágico este” en la Torre central del Paine. En el 97, lo intentamos en estilo alpino, con hamaca en la pared helada de la norte del Dunagiri (7.100) de la India y hubo más intentos, como en la norte del Kanchenjunga, norte del Everest, sur del K2.

En el año 2001, empecé a colaborar como especialista en el programa de “Al filo de lo imposible” y esto me dio la oportunidad de conocer lugares increíbles y hacer magníficos amigos. Tuve la gran suerte de viajar a la Antártida, donde he escalado alguno de los largos en roca más vibrantes de mi vida y he subido a las cimas más bellas imaginables.

La montaña sigue siendo una fuente inagotable de motivación, el lugar perfecto para sentirse vivo, compartir, amar y seguir soñando; el escenario donde he fraguado una de las cosas más bellas de la vida, la amistad incondicional de tantos amigos a los que les estoy eternamente agradecido porque hayan compartido esos momentos conmigo. Pero no suelo pensar en lo que ya hice, prefiero hacerlo en todo lo me gustaría hacer; tantos lugares por descubrir, tantas montañas y paredes por escalar…